El despido en España, como una la mayoría de los países de nuestro entorno, y en especial en la Unión Europea, necesita necesariamente que el empresario o empleados establezca una causa del mismo en la carta de despido.

Las causas de despido procedente se dividen en 2 grandes grupos: Causas objetivas y causas disciplinarias. En el post de hoy vamos a centrarnos en las causas disciplinarias.

¿Qué es el despido disciplinario?

Para que se considere un despido como disciplinario deben existir 2 condiciones necesarias: que el despido esté originado por un incumplimiento grave por parte del trabajador, y que éste sea culpable por haber incumplido sus obligaciones laborales. Se puede ver una información más detallada en https://www.iuslexabogadosmadrid.com/despido-disciplinario/

Causas del despido disciplinario

Las causas para establecer un despido disciplinario vienen especificadas en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, y también en el convenio colectivo de aplicación en la empresa o en el sector. Entre las causas posibles para establecer un despido disciplinario están:

  • Faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo. Aunque el Estatuto de los Trabajadores no concreta el número de faltas, la jurisprudencia habla de que al menos deben ser 3 faltas de asistencia.
  • Indisciplina y desobediencia del trabajador al empresario o a otros empleados de la empresa. Sólo se debe desobedecer una orden del empleador si esta es manifiestamente ilegal o si va en contra de lo convencional o contractual.
  • Las ofensas verbales o físicas, bien sean al empresario, a las personas que trabajen en la empresa, o a los familiares que convivan con ellos
  • Transgredir la buena fe contractual o el abuso de confianza en el desempeño del trabajo. En este apartado entran situaciones como tratar mal a los clientes o filtrar información sensible de la empresa a la competencia. Aunque a veces también es un cajón de sastre donde se incluyen incumplimientos del empleado que no entran en otros apartados.
  • La disminución continuada del rendimiento de trabajo sin motivo aparente. El problema en este caso suele ser la dificultad de acreditar la disminución de ese rendimiento, a no ser que venga específicamente determinado en el convenio del sector o en el contrato de trabajo firmado.
  • Acoso a otros trabajadores o al empresario por motivos étnicos, religiosos, de orientación sexual, por discapacidad, edad, o el acoso sexual en sí.
  • Los estados de embriaguez habitual o toxicomanía reiterada cuando repercutan negativamente en el trabajo.

Requisitos del despido disciplinario

El empresario debe cumplir una serie de requisitos de forma y de fondo: debe comunicarse el despido por carta escrita, haciendo constar tanto la causa que justifica el mismo como la fecha de efecto del mismo.

En el caso de discrepancia entre empleador y empleado, los hechos indicados en la carta de despido deben de ser probados ante el juez por la empresa en un procedimiento judicial, siempre y cuando el trabajador impugne su despido dentro de los siguientes 20 días hábiles a la fecha de efecto del despido.

Por lo que se refiere al paro, si el trabajador ha cotizado al menos 360 días en los últimos 6  años tiene derecho a recibir la prestación por desempleo.

 

 


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